LA HISTORIA DE LA SALVACIÓN
Te has preguntado cuándo inició el plan de Dios sobre salvar a la humanidad de las garras del pecado, o de qué manera Dios nos ha incluido en sus planes para ser un pueblo que goce de la gracia de su reino. Pues aquí aprenderás de manera resumida sobre este plan de amor hacia nosotros.
EN EL PRINCIPIO
Desde el origen de la humanidad, según relata el libro del Génesis en el capítulo primero, Dios ha creado al hombre y a la mujer a su semejanza, dotándolo de todos los bienes. Nos entregó todo cuando había sido creado sobre la faz de la tierra, de esta manera queda comprobado que fuimos hechos para ser felices, esto incluye gozar de la plenitud eterna de su gloria. Dios ha querido ser parte de nuestra historia por ello se presentó a nuestro padre en la fe, Abraham, dándole a conocer que toda su descendencia sería siempre bendecida y que habitarían en la tierra prometida, y así fue, nosotros somos parte de esa heredad prometida a Abraham.
LA ANTIGUA ALIANZA
Las alianzas son la manera en que Dios hace pactos con la humanidad, busca intermediarios para realizar dichos acuerdos, en la primera alianza Dios ha escogido a Moisés, se le ha aparecido en una zarza ardiendo (Éxodo 3), dándole a conocer que ha escuchado el clamor de su pueblo que ha sufrido a manos de los egipcios, por ello lo eligió para que sacara a Israel de Egipto y los condujera a la tierra prometida, donde mana leche y miel, en este primer momento Dios se presenta como “YO SOY”, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. De esta manera Moisés cumple el mandato de Dios, guiando a los israelitas a través del Mar Rojo y durante 40 años en el desierto hasta llegar a la tierra que Dios había destinado para ellos. Durante este tiempo Dios le entregó a Moisés en el monte Sinaí las tablas de los 10 mandamientos (Éxodo 20), pactando la primera alianza que se resume en: “Ustedes serán mi pueblo y Yo seré su Dios, no tendrás otros dioses fuera de Mí”.
LA NUEVA ALIANZA
La primera alianza abarca todo el antiguo testamento, pasando por los jueces, profetas y reyes, y todos aquellos que anunciaban la llegada del Mesías, aquel que sacaría de manera definitiva al pueblo elegido por Dios de toda opresión y que al fin daría la libertad a todos aquellos que creyeran en Él. El nuevo testamento inicia con el precursor del generador de la nueva alianza, Juan El Bautista, quien señala a Jesús como el Cordero de Dios que quitará los pecados del mundo. De esta manera aparece la figura de Cristo (que significa el Ungido, el Mesías), quien vino a la tierra a “buscar y salvar todo lo que se había perdido” (Lucas 19, 10). Jesús también nos dejó un ejemplo de estilo de vida apegado al cumplimiento de los mandatos de Dios, nos acerca a la divinidad del creador que nos hace llamarlo “Padre” (Lucas 11), nos mostró un nuevo mandamiento que resume los otros 10, diciendo que hay que amar a Dios sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a nosotros mismos (Marcos 12, 29). En fin, la nueva alianza pactada y sellada por Jesús se resume en la entrega de su vida por nosotros, porque fue ofrenda y altar, dándose en oblación por nuestros pecados, y así, dándose en expiación, nos salvó de la muerte eterna, este plan había sido trazado desde tiempos antiguos, demostrando que Dios ha querido que todos nos salvemos y que gocemos de su reino, que como al principio, vivamos felices en su presencia.
Esta invitación a la salvación sigue vigente en nuestros tiempos, ya Cristo se entregó por nosotros y ahora es necesario responder de una manera generosa a su llamado a ser discípulos y misioneros de la Buena Nueva.
/ENij
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